Conociendo a Silvia Muñoz: Creatividad y diseño vintage

Sílvia Muñoz, modista, couturière y coutumière. Términos que definen a la diseñadora que os presentamos en este nuevo post. Conocerla ha sido todo un descubrimiento y que mejor que compartirlo con vosotros.

– ¿Cuales fueron las influencias que te hicieron elegir el camino de modista?

En casa siempre se ha cosido, mi abuela era modista (de ella cogí el nombre para mi taller, Manena, y la foto que podéis ver en la página de Facebook es ella de joven) y mi madre, cuando yo era pequeña, me hacía ropa y disfraces.

Pero empezar a coser fue un poco efecto secundario de otra actividad. Me inscribí a clases de Rock & Roll y era muy complicado o muy caro encontrar ropa para poder bailar, así que me apunté a una escuela para aprender patronaje y costura. Y gracias a eso descubrí esta gran pasión.

Aunque hago trajes de todo tipo, puesto que me hago ropa para ir cada día al trabajo, bañadores, alguna cosa de ceremonia, incluso algún vestido de novia, mi verdadera pasión son los vestidos de época y la fantasía.

– Tus inicios fueron en vestimenta Rock. ¿Cómo fue la evolución hasta llegar vestidos de época?

Pues, personalmente, la evolución la percibo en dos aspectos:

Por un lado en el remate y precisión de la confección. Al principio todo es probar, a ver qué sale. Poco a poco vas puliendo técnicas, mejorando costuras, costumbres, como dicen, la experiencia es un grado adquieres velocidad y seguridad.

Por otro lado, cada vez quieres probar cosas diferentes, nuevos patrones, nuevos modelos y cada vez los adaptas más a tu personalidad. Yo comencé cosiendo ropa estilo años 50 y no era lo que me llenaba, así que poco a poco fui virando hacia los estilos que realmente me llenan y me suponen retos.

Es complicado de explicar! Siempre me ha encantado la historia y desde pequeña me han fascinado esos enormes y preciosos vestidos que yo llamaba de princesa y los personajes de fantasía, hadas, sirenas… De adolescente me probé mi primer corsé y me enamoré de ellos, de ese aire romántico, a veces un poco decadente de las épocas pasadas. Cuando pasaron los años y comencé mis estudios de costura aprendí a valorar y a admirar el trabajo que tenían (y tienen) esas prendas, la elegancia que desprendían y la relación tan estrecha que tenía la moda con la historia y la sociedad. Me sigue fascinando cómo es posible que un hombre en medias y vestido con un traje de pantalón corto rosa o celeste y lleno de lazos pueda ser tan varonil!

La primera vez que te pones a hacer un traje de época da un poco de vértigo, pero en el momento en que te pones un vestido, de la época que sea, tienes la sensación de estar dándole un poquito de vida a una historia que, lamentablemente, va quedando en el olvido. Tengo la suerte de pertenecer a una asociación de recreación histórica que me permite poder colaborar en la divulgación histórica y cultural , y eso no tiene precio. Es maravilloso ayudar a que los niños sepan que no todo han sido siempre pantalones tejanos y camisetas e intentar perpetuar un poquito el trabajo artesanal de las modistas y costureras, aquellos oficios de nuestra abuelas.

– ¿Los trabajos los llevas a cabo sola o en equipo?

Sí, trabajo sola. La costura me supone mi momento de estar conmigo misma, de desconexión de la jornada, es el momento de dejar fluir la imaginación. Aunque en esos momentos en que el tiempo aprieta para acabar un traje suelo recurrir a mi madre, que me echa una mano ayudándome a coser bajos, cierres, botones o costuras a mano, esos trabajos de remate de prenda que son tan entretenidos y tan importantes.

– ¿Cuales son tus fuentes de inspiración?

Cuando decido hacer una prenda de época lo primero que hago es todo un proceso de investigación a través de internet o libros sobre la época escogida. Determinar qué patrones usar, las características de las prendas, qué tipo de ropa interior y estructuras se llevaban, qué tejidos y colores se usaban… Aunque actualmente es casi imposible hacer un vestido o traje exactamente igual a como se hacían hace 100 o 200 años, puesto que los tipos de tejido han cambiado así como los cuerpos de las personas, intento ser lo más fiel posible a la época.

Encontrar el tejido adecuado muchas veces es cuestión de suerte, no tanto si son tejidos lisos básicos, como sarga para bañadores o algodones, sino estampados, recurriendo a veces a tejidos para tapicerías, brocados, etc…

Los patrones de época han de estar muy bien cuadrados para que la prenda quede bien, puesto que acostumbran a tener costuras desplazadas y prendas compuestas por muchas piezas.

Podríamos decir que crear un vestido de época conlleva un proceso bastante técnico.

En cambio, para crear algo de fantasía, aunque también requiere una técnica en el patronaje, es un proceso mucho más creativo. En ocasiones ni siquiera uso patrones, sino que confecciono las prendas sobre el maniquí (moulage) improvisando un poco a medida que el trabajo va avanzando.

– ¿Para qué ocasión son imprescindibles accesorios como por ejemplo sombreros o tocados? También los realizas tu?

Para mí el uso de sombreros y tocados debería ser imprescindible casi siempre, puesto que remata el conjunto del vestido o el traje, lo redondea. Lamentablemente es un complemento cada vez más en desuso, al menos en España, que ha quedado relegado al ámbito de la ceremonia (siempre hay excepciones, claro).

En el mundo del vestuario de época, sombreros o tocados son absolutamente indispensables. Antes no se concebía el no usar sombrero o tocado. Desde el antiguo Egipto se usaban tocados para distinguir las clases sociales, en Grecia y Roma se adornaban el cabello con diademas y cintas, en la Edad Media se usaban sombreros con velos, en la corte francesa se pusieron de moda las enormes pelucas con tocados extravagantes llenos de plumas y joyas, las grandes pamelas de la época victoriana, los sombreros de casco de los años 20, los turbantes…toda la historia de la moda está acompañada por este accesorio, por lo tanto imprescindible cuando se recrea un vestido.

Los sombreros y tocados también los realizo yo, usando como base sombreros actuales o comenzándolos desde cero con diferentes bases en cartón, cuero, etc… aunque cuando hablamos de modas más actuales, estilo años 20 o 30 aún es sencillo encontrar en el mercado sombreros que encajen.

Pero los sombreros no son el único complemento necesario. Para vestir de época y dotar al vestuario del realismo adecuado hay que tener en cuenta los guantes, joyas, relojes, bolsos, agujas de sombrero, zapatos… En ocasiones me he forrado zapatos para adecuarlos a un vestido determinado.

Por lo que respecta a la fantasía, no hay normas, y los tocados también acaban de redondear un estilismo: diademas de flores, cuernos, sombreros extravagantes o hechos de cuero…la imaginación es el límite.

– ¿Qué telas sueles usar para tus creaciones?

Las telas suelen ser acorde al tipo de traje o vestido. Normalmente telas de seda, tafetanes o tapicerías para vestidos más lujosos y lanas o tejidos de algodón para otros más sencillos y la ropa interior, como enaguas, Sargas o franelas para los bañadores, paños y brocados para los trajes de caballero… el material depende mucho del vestuario a recrear. Para la fantasía me suelen gustar telas muy vaporosas, como gasas.

Por supuesto algunos eran vestidos muy decorados, así que se usan cintas, pasamanerías y cinturones.

– ¿Cuánto tiempo tardas en crear un traje?

Pues siempre dependerá de la dificultad del vestido y de la cantidad de tela a manejar. Algunos de estos trajes llevan mucha cantidad de tela, y siempre es más complicado trabajar con ella.

Un vestido más sencillo, estilo regencia o modernista tal vez en 3 o 4 días pudiera estar hecho. Algo más complejo, o más adornado podría llevar 10-15 días tranquilamente. Siempre dependerá del diseño.

En una ocasión hice un corsé de fantasía que estaba cubierto de escamas hechas de cuero natural de cabra. Sólo hacer las escamas me llevó una semana, pues hubo que cortarlas una a una, repujar el cuero, pintarlo y darle una capa de barniz para darle brillo y protegerlo, sin contar el resto de piezas del conjunto.

– ¿Con qué presupuesto sueles contar?

Lamentablemente mi presupuesto no suele ser muy elevado, especialmente por la cantidad de tejido que se usa en estos trajes, así que es importante aprovechar al máximo la tela de que disponemos.

Aprovecho época de rebajas para adquirir telas a las que en un momento u otro pueda dar uso y comprar piezas de doble ancho, que permiten aprovechar más el tejido.

Teniendo en cuenta que el gasto varía considerablemente dependiendo del tipo de vestido a confeccionar, el presupuesto medio de materiales por vestido estaría entre los 40-50 euros.

– ¿Cuáles son las cualidades que debería tener una costumière?

Sin lugar a duda, pasión. Cualquier tipo de confección debería estar hecha con amor, pero cuando hablamos de prendas diferentes o especiales, como vestuario de época o de fantasía, si no hay pasión en cada puntada la prenda no tiene alma.

Pero la pasión no lo es todo. Hay que tener perseverancia, porque las cosas no salen siempre a la primera, ilusión y ganas de aprender de todo y de todos, especialmente de nuestros propios errores.

– ¿Tienes dificultad para comprar telas o accesorios para costura?

Por un lado, en ocasiones la dificultad para encontrar determinados materiales sin tener que recurrir a comprar telas online. Por ejemplo, materiales para corsetería, varillas, cierres, lazos para ropa interior… son productos que cada vez más están en desuso. Aunque se pueden encontrar en internet, el coste es mayor y perdemos ese encanto de poder ir a la tienda con la prenda y escoger lo que más nos convenga.

Por otro lado, desde hace tiempo el oficio de la confección, la modista de toda la vida, es un arte olvidado y al que no se le da el valor que merece. Estamos acostumbrados a la ropa confeccionada en grandes cantidades y a precios irrisorios, que dura una temporada, y no se valora el trabajo que supone la buena confección de una prenda.

Conoce más sobre Sílvia Muñoz y sus creaciones en su perfil de instragam y Facebook:

 

https://www.instagram.com/manena_atelier/

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